¿Brecha salarial de género: mito o realidad?
La brecha salarial de género, la diferencia en los ingresos medios entre hombres y mujeres, ha sido un tema de intenso debate. Algunos argumentan que es un mito, impulsado por elecciones individuales en la ocupación y las horas trabajadas, mientras que otros lo ven como una realidad persistente arraigada en la discriminación sistémica y las normas sociales. De 2020 a 2025, los datos globales y regionales muestran un progreso en la reducción de la brecha, pero las disparidades persisten.
Definición de la brecha salarial de género
La brecha salarial de género se mide normalmente como la diferencia en los ingresos medios o promedio entre hombres y mujeres, expresada como un porcentaje de los ingresos de los hombres. Puede ser sin ajustar (ingresos brutos) o ajustada (controlando factores como la ocupación, la educación y las horas trabajadas). En 2023, la brecha salarial de género global sin ajustar promedió el 14%, lo que significa que las mujeres ganaban 86 centavos por cada dólar ganado por los hombres, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT). La brecha varía según la región, la industria y la metodología.
Los críticos de la importancia de la brecha señalan factores como las elecciones profesionales y el equilibrio entre la vida laboral y personal, mientras que los defensores destacan cuestiones estructurales como la discriminación y la desigualdad de oportunidades.
¿Es real la brecha salarial de género?
Evidencia de la brecha
Los datos confirman la existencia de la brecha salarial de género en todas las regiones. En los EE. UU., las mujeres ganaron 82 centavos por cada dólar ganado por los hombres en 2024, una brecha sin ajustar del 18%, según la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS). En la UE, la brecha fue del 12,7% en 2023, según Eurostat. Las economías en desarrollo muestran brechas más amplias, con la brecha sin ajustar de la India en el 25% en 2023, según el Ministerio de Trabajo.
Las brechas ajustadas, que tienen en cuenta factores como la ocupación y la experiencia, son más pequeñas pero persistentes. En los EE. UU., la brecha ajustada fue del 7% en 2023, según la Asociación Americana de Mujeres Universitarias, lo que indica que incluso con calificaciones similares, las mujeres ganan menos.
Argumentos a favor de un “mito”
Los escépticos argumentan que la brecha sin ajustar exagera las disparidades debido a elecciones voluntarias. Las mujeres están sobrerrepresentadas en campos de menor remuneración como la educación (70% de los maestros) y subrepresentadas en roles STEM de alta remuneración (28% de los ingenieros), según la BLS. Las mujeres también trabajan menos horas en promedio (35 frente a 40 horas/semana en los EE. UU.) debido a las responsabilidades de cuidado, según la OCDE. Cuando se controlan estos factores, la brecha se reduce significativamente, lo que lleva a algunos a cuestionar su naturaleza sistémica.
Contraargumentos para la realidad
Los factores estructurales contribuyen a la brecha. Las mujeres se enfrentan a la segregación ocupacional, con un 60% de las mujeres de la UE en sectores de baja remuneración como la atención médica, según Eurostat. La discriminación persiste, con estudios que muestran que las mujeres son menos propensas a negociar salarios (30% menos propensas en los EE. UU., según Harvard Business Review). Las sanciones por el cuidado afectan desproporcionadamente a las mujeres, que se toman entre 2 y 5 años de baja laboral en promedio, lo que reduce las ganancias de por vida en un 20%, según el World Bank. Estos problemas sistémicos sugieren que la brecha no se trata únicamente de una elección.
Tendencias de 2020 a 2025
Progreso global
La brecha salarial de género global se redujo del 16% en 2020 al 14% en 2023, según la OIT, impulsada por una mayor participación femenina en la fuerza laboral (49% a nivel mundial en 2024, frente al 47%) e intervenciones políticas. Sin embargo, el progreso es desigual, con las naciones en desarrollo rezagadas.
Estados Unidos
La brecha sin ajustar de EE. UU. disminuyó del 19% en 2020 al 18% en 2024, según la BLS. Los salarios nominales de las mujeres crecieron un 5% anual, superando ligeramente el 4,5% de los hombres, pero la inflación (7,0% en 2022) erosionó las ganancias reales. La brecha ajustada se mantuvo en el 7%, lo que refleja barreras estructurales persistentes.
Unión Europea
La brecha de la UE cayó del 14,1% en 2020 al 12,7% en 2023, según Eurostat. Países como Suecia (4,8%) lideran, mientras que Alemania (18%) se queda atrás. Políticas como las leyes de transparencia salarial, implementadas en 2023, y las reformas de la licencia parental impulsaron las ganancias de las mujeres, particularmente en Escandinavia.
Economías en desarrollo
En India, la brecha se redujo del 28% en 2020 al 25% en 2023, según el Ministerio de Trabajo, debido al aumento de la participación femenina en la fuerza laboral al 37%. En África subsahariana, la brecha se mantuvo alta en el 30%, según el Banco Africano de Desarrollo, ya que las mujeres dominan los trabajos informales y de baja remuneración.
Factores que impulsan la brecha salarial de género
1. Segregación ocupacional
Las mujeres se concentran en sectores de menor remuneración. En los EE. UU., las mujeres ocupan el 80% de los puestos de cuidado infantil (salario medio de $28.000) pero solo el 15% de los puestos de ingeniería ($95.000), según la BLS.
2. Equilibrio entre la vida laboral y personal
Las mujeres dedican 2,6 horas más por día al cuidado no remunerado que los hombres a nivel mundial, según la OCDE, lo que reduce las horas de trabajo remunerado y la progresión profesional. En la UE, el 30% de las mujeres trabajan a tiempo parcial, en comparación con el 8% de los hombres, según Eurostat.
3. Discriminación
La discriminación salarial persiste. Un estudio de EE. UU. de 2023 encontró que las mujeres reciben aumentos salariales un 5% más bajos que los hombres por un desempeño similar, según Pew Research. En India, las mujeres en los sectores formales ganan un 10% menos que los hombres con calificaciones equivalentes.
4. Educación y experiencia
Si bien las mujeres han cerrado las brechas educativas (50% de los títulos universitarios de EE. UU.), las interrupciones profesionales reducen la experiencia. Las mujeres en la UE pierden el 15% de las ganancias de por vida debido a las bajas por maternidad, según el World Bank.
Resumen estadístico
La siguiente tabla muestra las brechas salariales de género sin ajustar y la participación femenina en la fuerza laboral para regiones seleccionadas en 2023:
| Región | Brecha salarial sin ajustar (%) | Participación femenina en la fuerza laboral (%) | Política clave |
|---|---|---|---|
| EE. UU. | 18 | 56 | Leyes salariales a nivel estatal |
| UE | 12,7 | 52 | Transparencia salarial |
| India | 25 | 37 | Desarrollo de habilidades |
| África subsahariana | 30 | 45 | Apoyo al sector informal |
Fuente: BLS, Eurostat, OIT, Banco Africano de Desarrollo
Visualización de la brecha salarial de género
El siguiente gráfico ilustra la brecha salarial de género sin ajustar en todas las regiones de 2020 a 2023:
Nota: Incluya en su configuración de Elementor para representar el gráfico.
Intervenciones políticas y progreso
Legislación
Las leyes de transparencia salarial, como la directiva de la UE de 2023, redujeron la brecha en un 1% en los países afectados. Los estados de EE. UU. como California exigen la divulgación del rango salarial, lo que reduce la brecha ajustada.
Políticas en el lugar de trabajo
Los acuerdos de trabajo flexibles y la licencia parental, como en Suecia, aumentaron la participación de las mujeres en la fuerza laboral, cerrando la brecha al 4,8%. En India, los programas de habilidades impulsaron el empleo femenino en tecnología en un 10% de 2020 a 2023.
Desafíos
La aplicación sigue siendo débil en las economías en desarrollo, donde dominan los sectores informales. Las normas culturales y la falta de infraestructura de cuidado infantil, particularmente en África, dificultan el progreso.
Conclusión
La brecha salarial de género es una realidad, impulsada por una combinación de segregación ocupacional, discriminación, responsabilidades de cuidado y barreras estructurales, aunque las elecciones individuales juegan un papel. De 2020 a 2025, se ha avanzado, con la reducción de la brecha global al 14%, pero las disparidades persisten, especialmente en las economías en desarrollo. Las políticas como la transparencia salarial y la flexibilidad en el lugar de trabajo son efectivas, pero el cambio sistémico requiere abordar las barreras culturales y económicas. La brecha no es ni un mito completo ni una verdad inexpugnable: es un problema complejo que exige soluciones matizadas.
Fuentes
- Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU. - https://www.bls.gov/ - Datos salariales y de empleo de EE. UU.
- Eurostat - https://ec.europa.eu/eurostat - Brecha salarial de género y estadísticas laborales de la UE.
- Organización Internacional del Trabajo - https://www.ilo.org/ - Brecha salarial de género global y datos de la fuerza laboral.
- World Bank - https://www.worldbank.org/ - Análisis de género y económico.
- Banco Africano de Desarrollo - https://www.afdb.org/ - Datos africanos sobre trabajo e ingresos.
- Asociación Americana de Mujeres Universitarias - https://www.aauw.org/ - Estudios sobre la brecha salarial de género en EE. UU.